Tzipi Livni , continuidad o paz

Eduardo Brik

La situación actual de las negociaciones del conflicto palestino-israelí siguen estancadas, aunque la Ministra de Relaciones Exteriores y futura Primer Ministro, Tzipi Livni se haya reunido con los dirigentes palestinos.

Annapolis agoniza, los dirigentes políticos palestinos de la ANP y de la Liga Árabe y la mayoría de los analistas políticos y periodistas de opinión de diferentes medios enfatizan que, los objetivos que se perseguían en dicha Conferencia no se van a alcanzar a fecha diciembre de 2008, como era la meta inicial que se habían impuesto los firmantes.

Sin embargo, el triunfo de Tzipi Livni en las elecciones primarias del partido Kadimah, aparece como un aparente revulsivo en el futuro de las negociaciones de paz.

Europa y Occidente continúan con la complicidad del silencio sobre la situación actual de la ocupación israelí y lamentable estado de deterioro ene las condiciones de vida de los palestinos.

La falta de perspectivas concretas de paz en el conflicto, con un acuerdo que satisfaga no solo a Israel, sino fundamentalmente a los palestinos. Estos son quienes que sufren diariamente el acoso del ejército israelí en la humillante cárcel que ya se prolonga más 40 años.

Tzipi Livni con su fama de incorruptible, con sus antecedentes nacionalistas del Likud, su fidelidad a Sharon y sus actividades como ex-agente del Mossad, no garantizan el inicio de un cambio significativo en el proceso de la negociaciones con la ANP.

El escaso margen con que Tzipi Livni obtuvo su liderazgo en las primarias del Partido Kadimah, muestra claramente la dura lucha dentro de su propio partido entre dos opciones: la diplomática y la militar, esta última encabezada por Saul Mofaz, ex jefe del Estado Mayor, quien aboga por una linea dura en las negociaciones con los palestinos.

Una muestra de las intenciones político-militares de Mofaz, son sus últimas declaraciones acerca de la necesidad de Israel de atacar Irán inmediatamente.

Occidente se puede encandilar con la futura nueva Primera Ministro israelí que después de 40 años, se erige como sucesora de Golda Meir por ser la segunda mujer que va liderar la política del Estado de Israel, pero no se debe a llamar a engaño sobre la compleja realidad política del Israel actual.

Su moderación frente a los halcones del Likud y del ejército de ocupación no son suficientes para llevar las negociaciones a buen término.

Sus enemigos, los tiene tanto dentro como fuera del partido. Su intento de formar Gobierno con las distintas fuerzas políticas, que piensa concluir en no mas de tres semanas, y no esperar los 42 días reglamentarios, con los cuales perdería prestigio y liderazgo ya encuentra sus primeros obstáculos.

En su primer intento de formar coalición, se ha acercado a su partido de origen: El Likud.

Su máximo dirigente Benjamín Netanyahu, se ha negado en rotundo a cualquier tipo de colaboración, argumentando que Tzipi Livni va a ofrecer los Altos del Golán a Siria para que Irán cree una base fundamentalista y su vez va dividir Jerusalén para que Hamas pueda establecerse cómodamente allí.

Las posibilidad de formar gobierno va a plantear gran dificultad dada las diferencias entre las diferentes Grupos políticos.

Una alianza con los laboristas, con el Shas y el Mafdal (Partido Religioso Nacional), e Israel Beiteinu, (Israel Nuestra Casa, formación política apoyada por la población de origen ruso ) , siendo estas tres formaciones opuestas a todo tipo de negociación con los palestinos, no solo plantean un panorama político de ardua complejidad, sino que se vislumbra como casi imposible.

Las exigencias de unos y otros serán definitivas a la hora de formar gobierno, y de condicionar decisivamente cualquier tipo de negociación con la ANP. En caso de que Tzipi Livni no logre esta coalición, se vera forzada a convocar elecciones anticipadas, que según los sondeos actuales le darían la victoria al partido nacionalista Likud.

Aún quedan semanas para Tzipi Livni pueda demostrar que es unas líder que quiere la paz . Si es así tendrá a hacer concesiones fundamentales a los palestinos para obtener dicho objetivo, solo así podrá granjearse un liderazgo auténtico y pasar a la historia, como adalid de la paz.

Si no aprovecha esta oportunidad que se le presenta, el futuro de la región volverá a ser de los halcones y los fundamentalistas.

El mapa parlamentario y político israelí que cuenta con 14 partidos, (ninguno de ellos mayoritario), conformando gobierno de coaliciones, no está basado solamente en intereses económicos, sino que domina especialmente el tema de la sacrosanta seguridad, así como la negociación con los palestinos.

Después de 40 años de colonización y ocupación de la Cisjordania palestina, los colonos y las cúpulas militares que domina el territorio están intrínsecamente mezcladas e infiltradas en las cúpulas y en las políticas de los partidos nacionalistas. El mismo Netanyahu dijo que que “no hay “partner alive” entre los palestinos, pero con algunos palestinos se puede hablar, aunque esto no se traduzca en hechos”.

Livni aparece ante el escenario israelí e internacional como defensora de un estado palestino independiente para poder preservar el carácter judío del estado de Israel. Lo que no esta claro en su posición es en que consistirá la evacuación de los asentamientos y cual será la frontera definitiva de este estado.

Tzipi Livni va a tener que mantener la continuidad de la tregua de Hamas, aunque no esta decidida de ninguna manera a sentarse a negociar con Hamas mientras esta organización no reconozca a Israel.

Ella tendrá también que convencer a su partido y a la población israelí que negociar con los palestinos significa devolver Cisjordania, evacuar los asentamientos incluidos los barrios adyacentes a Jerusalén y al mismo tiempo tendrá que admitir que ésta será la capital del futuro Estado palestino, tratar el importante tema del agua, de la seguridad y el retorno de los refugiados .

Lo que tenemos claro es que Livni no es Sharon, ni tampoco tiene el peso de Rabin en la sociedad israelí. También tenemos claro que los enemigos que tiene dentro del partido como fuera de el, le haran prácticamente imposible llegar a una negociación justa que sea aceptada tanto por la sociedad israelí como por el pueblo palestino.

Mientras todo esto sucede en la arena política israelí, nuevos aires y propuestas comienzan a moverse en la política palestina.

Ante el enroque político y el aparente fracaso de las negociaciones de paz iniciadas en Annapolis con la solución de dos estados, se vislumbra la posibilidad de la disolución de ANP, la convocatoria a nuevas elecciones en Palestina y la propuesta de un Estado binacional, el cual a día de hoy va a ser fuertemente rechazado por Israel, pero según diversos analistas, tardaría un tiempo en cristalizar.